Un recuerdo invadió mis pensamientos sin planearlo.
Sin previo aviso, sólo te vi a ti.
Sin comerlo ni beberlo, caí en que me estaba acordando de ti...
Hasta ahora, tenía entendido que te tenía olvidado. Que ya no significabas nada para mí.
Bueno, eso creía.
Y lo que es la casualidad, que al día siguiente de lo sucedido te vi. Te vi, y tú me vistes a mí.
No logré verte bien, pero los escasos segundos en que lo hice, vi como te girabas para mirarme.
¿Porqué? ¿Porqué lo hiciste? Eso ya no lo sé, y creo que nunca lo sabré. O, al menos, sé que no me lo harás entender.
Hasta entonces, sigo pensando. Creo que nunca supistes que me enamoré de ti. Y si es por mí, no lo llegarás a saber.
Fue secreto y no tan secreto. Pero aún así, si te hubieses enterado... ¿Qué habrías hecho? Nada.
Nunca hemos hablado. Y procuraré que así siga.
Lo que de verdad me paro a pensar es en si realmente te logré olvidar o sigues permaneciendo en el recuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario